Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl anochecer, el ambiente de la ciudad cambio radicalmente. Ya no se podía ver a nadie, se había convertido en una ciudad fantasma, eso nos beneficiaba así que comenzamos a descender hasta unas casas abandonadas fuera del centro de la ciudad correspondiendo a los barrios bajos. Ya allí, nos colamos sin ninguna dificultad por una de las ventanas rotas de atrás y sigilosamente registramos todo el habitáculo p







