CAPÍTULO 251
Linda confronta al doctor
El pasillo del hospital se sentía extraño.
Demasiado quieto.
Demasiado silencioso.
Demasiado… vigilante.
Los pasos de Linda resonaban con fuerza; cada golpe contra el suelo de baldosas era como un martillazo a su propia paciencia. Su pulso se aceleraba, latiendo en sus oídos, alimentando la ira que le quemaba las venas.
No estaba allí por cortesía.
No estaba allí por reglas.
Estaba allí por la verdad.
Y destrozaría el hospital entero si fuera necesario.
Cu