Capítulo 298
El pasillo estaba en silencio.
No era un silencio apacible,
sino el que le erizaba la piel a Vivian, el que le apretaba los oídos hasta que cada pequeño sonido parecía más fuerte de lo debido…
Se quedó quieta un momento, rozando la pared con los dedos como si necesitara algo sólido que la anclara.
Las luces del hospital parpadeaban tenuemente, proyectando largas sombras que se extendían por el suelo como advertencias silenciosas. No había planeado estar allí. O tal vez sí, sin admi