Capítulo 194
Al borde del miedo
El vestíbulo del hospital olía intensamente a antiséptico, un olor estéril que solía reconfortarme, pero esa noche solo acentuaba el miedo en mi pecho. Mis piernas se movían en piloto automático mientras empujaba las puertas de cristal; el frío picaporte metálico se deslizaba ligeramente bajo mis manos temblorosas. Cada paso se sentía más pesado que el anterior, como si la gravedad misma conspirara para impedirme alcanzarlo.
Grayson. Mi Grayson. El pensamiento se