Olivia
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—¡Mamá, el tío Ethan ya está aquí! —Rowan irrumpió en mi habitación, con la voz llena de emoción—. Y mamá, tu vestido es precioso —añadió, mirándome con admiración.
Sonreí con orgullo. —Gracias, cariño —respondí, agradecida por sus palabras—. Dile al tío Ethan que salgo en un momento —le dije, dándole a Rowan un suave empujoncito hacia la puerta.
Cuando Rowan se fue, terminé de aplicarme el maquillaje y me acerqué al espejo de cuerpo entero para ver mi look final. Rowan tenía razón, me