El paquete espera afuera de la puerta de mi apartamento cuando llego a casa, sin estampilla, sin dirección de remitente, envuelto en papel café simple como algo que quiere parecer ordinario y no lo logra del todo.
Casi lo dejo ahí. Pero he dejado de ser la mujer que aparta la mirada, así que lo llevo adentro y lo abro sobre la mesa de mi cocina.
Una sola hoja, encabezada en letra pequeña y formal.
Familias Prioritarias — Restringido.
Debajo, docenas de nombres en columnas ordenadas, sin carta,