Perspectiva: Max Martínez López
Me limpié el sudor de la frente, con la mano temblando lo justo para que el bolígrafo golpeara rítmicamente contra la mesa de acero inoxidable. La lista de inventario era un caos de notas garabateadas y números tachados. Intentaba cuadrar la entrega de marisco fresco de los muelles con los pedidos masivos que Emmy había registrado para el fin de semana, pero mi cerebro seguía bloqueándose.
—Max, cálmate —dijo María, pasando a mi lado con una bandeja de hierbas fr