Perspectiva: María Martínez López
Mi pulgar acarició el papel grueso y texturizado. La tinta era oscura, nítida y reciente. En la parte superior, impreso con una tipografía limpia y en negrita, estaba el escudo oficial del patrimonio de los Morales. Abajo, un solo párrafo había sido marcado con un rotulador fluorescente de color amarillo chillón.
Entorné los ojos, intentando que las letras borrosas se quedaran quietas. Mi cerebro todavía intentaba sacudirse la niebla de un sueño de treinta y d