Mundo ficciónIniciar sesión«Señora…», Peni la detuvo con suavidad. Sus pasos se frenaron de repente en cuanto sus ojos captaron aquellas figuras que conocía demasiado bien. Algo se tensó en su pecho al instante, una sensación de rechazo imposible de ocultar. Y eso que, mientras caminaba detrás de Valentina, había albergado la esperanza de que aquella noche trajera un cambio, de que quizá Dios estuviera siendo misericordioso y volviera a unir a sus se&n







