Mundo de ficçãoIniciar sessãoPeni extendió la mano y tocó con cuidado el dorso de la mano de Valentina, como si temiera que ese contacto pudiera hacerle daño. Se preparó por si Valentina la rechazaba en cualquier momento, pero no ocurrió.
Al contrario, Valentina giró ligeramente el rostro hacia ella.
“Gracias por cuidarme, Peni.”
Aquellas palabras hicieron que Peni negara de inmediato, con una expresión incómoda. “No diga eso,







