“¿Está todo listo?”, preguntó Doña mientras observaba a las dos empleadas de la boutique de confianza donde siempre encargaba prendas exclusivas para ella y para toda su familia. La noche que habían esperado durante un año entero estaba ya a solo unos días, y para Doña todo debía salir perfecto. No solo por apariencia, sino por proteger los lazos de negocio que su esposo y su hijo habían construido. Sabía muy bien que incluso una pequeña decisión suya podía determinar la duración de una colabor