Danilo, una vez más se había sumergido en uno de esos sueños lúcidos donde aparecía la mujer de sus sueños. Ambos estaban en una especie de casa de campo, lejos de todo el bullicio de la ciudad; todo a su alrededor era paz y tranquilidad.
La habitación principal era un desorden de ropas desperdigadas por el suelo. Él y Lara habían tenido toda una noche de pasión tan buena, que no solo se había remontado a hacerlo en la cama… habían hecho de las suyas en la sala, en la cocina y en la ducha. El c