Mia había notado como Giovanni se estaba apoderando de su corazón lentamente y había decidido que lo mejor sería mantenerse alejada de él por un tiempo, al menos hasta poder poner en práctica lo que había declarado. Después de todo, ella había sido la que había soltado todas idioteces sobre que podían tener sexo y no habría complicaciones. Incluso lo había creído en ese momento. Lo malo es que ahora ya no lo hacía tanto. Sus sentimientos parecían estar cambiando.
Desde que pasó la noche en su d