VIII. Un antes y un después
En todo el día, mis ojos no se habían despegado del contrato, ya habían pasado 3 días desde que vi a Nathaniel, cuando íbamos a aquella fiesta de Halloween, solo que al final decidimos no ir y aprovechar para tomarnos algunas fotos para mi proyecto, el cual tenía que entregar dentro de una semana.
Esta mañana había recibido un regalo de parte de Nathaniel… un hermoso vestido suelto hasta los tobillos de color blanco con estampados de puntos negros, un cinturón rojo y sandalias de este mismo col