Rodrigo se quedó sin saber que decirle, se conocían hace años y jamás Ashton le había dicho algo ni remotamente parecido.
-Hermano- le puso Rodrigo el brazo por encima de su hombro- tienes todo el derecho de enamorarte y te juro que me alegro muchísimo que eso pase y más que sea de ella, porque sé que es buena muchacha y te quiere, eso se le nota.
Hizo una pausa Rodrigo- solo creo que deberías decirle la verdad.
-¿Cuál verdad?, ¿que soy un puñetero mafioso?, ¿que mis manos están manchadas de sa