Capítulo 8: Negación a la realidad.
Me encerré en la habitación de Derek. No sabía adónde más ir, no tenía ropa y estaba descalza.
Era un manojo de nervios, no podía controlar las lágrimas y sentía que no respiraba. Me encontraba enrollada en las sábanas, en posición fetal. Tenía el estómago revuelto y me dolía la cabeza.
Derek no se había molestado en seguirme y calculaba que había pasado al menos una hora desde la espantosa conversación.
Mi mente no podía dejar de procesar las distintas formas en las que Derek me tort