—Soy un idiota, tuve que haber entrado —habla consigo mismo—, pero ¿y si ella no lo hubiera aceptado? No creo, la ganas iban a poder más que… mierda, estoy hablando solo. —Choca la mano con su frente—. Holly pudo verme, eso estuvo cerca.
—Ascher. —Entra Holly con una pistola en la mano—. ¿Estás bien? —Baja el arma.
—Si. —La ve confundido—. ¿Por qué tienes un arma? —ignora que ella está en toalla.
—Escuché a alguien escabullirse desde mi habitación hasta acá, pensé que estaba sola y nunca está d