—¡Ally! —Corre a perseguirla mientras que Julia se queda sonriente logrando su objetivo.
—Holly… —Ascher la detiene—. ¿Sucedió algo? —Nota su desesperación.
—De verdad que eres un completo idiota Ascher. —Alza su voz.
—¿Qué pasó nena? —Estaba confundido.
—¿Cómo se te ocurre decirle a tu prometida lo de Ally? ¿Acaso creíste que se le ablandaría el corazón y dejaría de molestar? Pues lo empeoraste, no sé cómo confiaste en ella para decirle algo tan delicado, ahora cree que yo la niego. —Lo empuja