Holly llega al valet y habla con él para pedir un taxi, cosa que el valet con gusto llamó. Ella no conocía mucho ahí, así que prácticamente fue un favor.
—Holly… —pronuncia su nombre y se voltea a verlo.
Se notaba que había llorado, por lo tanto secó sus lágrimas de inmediato.
—Hola. —Da media sonrisa para simular que está bien.
—Lo siento nena, no tenía planeado que te enterarás así, quería decírtelo, pero después de sacarte de aquí —se apresura con dolor en sus palabras.
La ama profundamente