Holly deja de apoyarse del escritorio y se voltea a ver a la chica que estaba a punto de irse, no sabía porque no se fue cuando Ascher le dio las gracias.
—Espera, aún no te vayas —le indica Holly a la chica—. ¿Necesitabas algo más? —insinúa Holly por haberse quedado a observarlos.
—¿Quién eres y porque se tratan de esa manera? —Frunce el ceño.
—Directo al grano, me agrada. —Sonríe Holly—. Soy su esposa, así que respeta nuestra relación y también a ti, sé que él no se fijaría en ti, pero te adv