—Tamara nos subirá los desayunos, sería agradable desayunar en la mesa, pero entiendo que te tengas que ir hoy y seguramente estarás apurada, luego de desayunar, te ducharás, te vestirás y te irás, un chófer te esperará afuera, yo podré acompañarte solo si me lo permites —informa Ascher.
—Está bien, gracias. —Besa su mejilla y se levanta.
Sale de la cama y recoge una camisa de Ascher para luego colocársela.
—Amo cuando usas mi ropa, todo te queda genial. —La admira muy embobado.
—Eso es porque