164: Cuando hay un vínculo de por medio.
Debido a que Leander obligó a su padre a descansar, son las cinco de la mañana cuando regresan a la casa de la manada de Golden Crescent.
Dentro de la casa, Kamille llora sentada en un sofá, así que Dania va hasta ella, sin saber qué le ocurre.
—Señorita Dania… —Kamille limpia sus lágrimas—. Qué bueno que esté bien. Que estén devuelta. Todos están preguntando en el velorio por ustedes. Deberían ir, yo… solo vine a hacer más café y…
—¿En dónde está Saúl, Kamille? —cuestiona Gabriel, preocupado.
La mujer alza la vista, solo para volver a llorar. Su loba sufre por el dolor mezclado con culpa de su compañero.
—Está… En la oficina de Alfa Alan…
En cuanto dice eso, Leander le da un asentimiento a su padre. Gabriel respira.
Dania se lleva a Kamille a la cocina, mientras que Leander frunce el ceño al escuchar ruido en alguna parte, así que busca el origen.
Gabriel camina hasta el pasillo, toca la puerta, y al no obtener respuesta se abre paso. La imagen le aprieta el corazón. Saúl está sentad