Para cándida fue realmente un encuentro muy gratificante e inesperado ya que ella no llevaba una vida social activa gracias a que su hermano la tenía limitada de todo, así que no quería dejar pasar la oportunidad de poder tener más contacto con ese hombre que le había dejado maravillada.
— Bueno Guillermo, encantada de conocerte, yo me tengo que ir porque me está esperando una amiga, pero no se si tal vez quisieras tomarte un café con nosotras.
Guillermo sonrió y al mismo tiempo miró su reloj m