Mundo de ficçãoIniciar sessão- Altair, ya puedes soltarme- Andrómeda aún sonrojada le pidió al piel canela soltar su mano.
- A mí no me desagrada caminar así - dijo el chico guiñando el ojo a la avergonzada cobriza.
- Que cosas dices - de un movimiento la hábil piel nívea se safo del agarre del apuesto piel canela a quien miro sonrojada.
- Escucha, quiero agradecerte por quedarte conmigo esa noche, por...tú sabes...consolarme...no pregunt







