Capítulo diecinueve. Será mejor que te marches
Thiago miró fijamente a Amber, deslizó su mirada por su rostro y luego hacia las manos de Andy agarrando las de su chica.
¡Joder!, pensó Thiago. Estaba loco por pensar en Amber como suya. Pero era así: él no era un hombre de medias tintas. Por esa razón no había buscado otra mujer, tuvo encuentros esporádicos, no iba a negarlo al fin y al cabo no era un puto santo para abstenerse de tener sexo.
Pero no sé dio tiempo de tener una relación con nadie, porque le gustaba ser exclusivo. Que la chica