Capítulo veinte. ¿No es lo que me has pedido?
Thiago no pudo negarse a lo que Amber le estaba ofreciendo en ese momento. Su cerebro estaba ligeramente embotado por el licor consumido, pero su cuerpo estaba más que listo para desquitarse por las noches en vela que había sufrido pensando en lo que Amber hacía con Andy en la habitación.
Amber pegó su cuerpo al de Thiago al sentir cómo aquella fuerte mano se deslizaba por su espalda hasta sus redondas nalgas y como las tomaba y apretaba con fuerza.
Gemidos abandonaron los labios de la muchacha