Por Fabrizio
Me doy cuenta que no puedo manejar mi vida.
No puedo olvidarme de Anto.
No quiero resignarme a no verla, hasta me acerqué más a mis hijas para estar más cerca de ella, aunque solo sea un desastre.
Me siento egoísta, con mis hijas, con Anto y hasta con Pía.
Quiero terminar con esa maldita sociedad con mi suegro, quise expandirme comercialmente y lo logré, pero el costo fue muy alto, en su momento no lo vi de esta manera pero con el correr del tiempo y sobre todo cuando volví a verla