—¡¿Qué le hiciste?..
—¿Estás jugando?. Yo no le he hecho nada. —escucho a Harvey defenderse cuando Bastián le reclama por mi comportamiento inhabitual. —Yo no tengo la culpa de que la hayas convertido en una paranoica.
—Alira, Alira.. —Bastián me hace verlo a los ojos. —¿Qué te sucede?.
—El.. esta aquí. —Bastián posa sus ojos hacia la dirección que los míos veían.
—Hey!.. Mírame. —acuna mi rostro. —No hay nadie. —masculla.
—No.. él está ahí. —dije molesta porque no me creía pero cuando volví a