—Te dije que serias mía también.
—Ethan..
—Ambos estamos hechizados por ti. —sus ojos rojos me ven deseosos. —Y no me importa estarlo.
Algo pesado me incomoda, bostezo mientras estiró mi cuerpo, sonrío al sentirme realmente relajada hasta que recuerdo lo que pasó en la tarde. Me levanto enseguida y veo a Ethan totalmente desnudo en la cama, el alma abandona mi cuerpo al recordar lo que el y yo hicimos, me veo a mi misma en el espejo y palidezco al ver chupetones en todo mi cuerpo.
—No, no, no..