----¡¡Dios!!! Dame paciencia te lo pido en estos momentos, porque alguien cobra hoy seguro.---- hablo dramáticamente, mirando hacia el cielo, no asimilando lo que acabo de escuchar, pero viendo como llega Matías, todo colorado, y rascándose la mitad del cuerpo por las picaduras de hormigas y de las que tiene todavía algunas por el cuerpo le creo, y como soy una buena madre me quiero hacer la dura ante la imagen que tengo enfrente mío, pero es casi imposible contenerse.
Así, que le pido todos apa