Capítulo 21.
Su cabello caía en una cascada de seda de ébano, el maquillaje destacaba sus azules ojos gracias al ahumado efecto que había logrado con la combinación de sombras. Estaba perfumada de la cabeza a los pies. Lista y temblando de nervios cuando sus altos tacones la condujeron al salón principal en The Peninsula.
La cobriza y alborotada melena de Bonnie se giró hacia ella, y sus risueños ojos se ensancharon en tanto que una conocedora sonrisa asomaba en sus labios.
—A Lara Akerman le dará una apo