Aún le quedaban unas horas antes de tener que empezar a cocinar la cena, así que por mientras Kairi quería elegir un atuendo adecuado para la velada.
Buscó en su armario un vestido que la convenciera, pero ninguno le parecía suficiente para contentarla, por lo que decidió hacer algo que siempre odió hacer y que normalmente solo hacía cuando era arrastrada por su querida hermana: ir de compras.
Su secretamente malvada hermana con cara de ángel ya hace tiempo que venía intuyendo que ella acabarí