Ava y Mateo se despidieron, aún cuando no querían hacerlo, Mateo tenía que acompañar a Tadeo por la mañana, así que no quería desvelarse.
Ava se quedó dormida enseguida, sintió que Mateo llegaba y se acostaba a su lado, lentamente le quitó la ropa y después también la suya, se sintió inmóvil bajo el peso de su cuerpo, esta vez omitió las caricias y de un solo movimiento entró en su interior.
Sentirlo dentro de ella la enloquecía, Ava empezó a jadear fuertemente cuando él comenzó a mover su cade