Hanah estaba sola en la villa, por fin se podía relajar y disfrutar del hermoso paraíso tropical sin tener a Ares cerca distrayendola con sus hermosos ojos verdes esmeralda, sus piernas bien definidas bajo sus pantaloncillos cortos de verano, y su hermoso cabello oscuro el cual deseaba acariciar para descubrir si era tan suave como lo imaginaba.
Ese hombre la atraía como polilla a la luz, peligrosamente seductor, y salvaje. Se había prometido no dejarse embaucar nuevamente por sus encantos, per