Mientras tanto, en la oscuridad de una mansión se encontraba una mujer, perdida por la desdicha, desesperada por encontrar a la única mujer que podía arrebatarle su sueño, su gran amor y la gran vida que hasta el momento llevaba. Carolina no encontraba maneras para saber dónde estaba esa mujer.
Había notado a Hans un poco extraño, mucho más raro y menos conversador con ella, podía notar en su mirada, que él anheló, y cómo salía de su hogar muy temprano y regresaba a casa después de que fueras