Las palabras de Toriel fueron tan absurdas... que no pude evitar soltar una risa.
En cambio, Miranda quedó muda por la rabia. Después de unos segundos, lo miró desde arriba y preguntó: "¿Perdonarme? ¿Tú a mí? Qué osadía la tuya. ¿De verdad crees que no sé qué solo te acercaste a mí por mi dinero? En lugar de jugar al macho ofendido, deberías preocuparte por cómo vas a salvar lo que queda de la Manada Luna Plateada."
Sus palabras fueron un golpe directo al ego de Toriel, quien se puso tan rojo co