Una leve sonrisa, casi imperceptible, apareció en los labios de Devan al ver la expresión de pánico de Alexa.
Sus ojos descendieron lentamente hasta los labios carnosos de Alexa, pero al instante siguiente desvió la mirada.
—¿Ya lo recuerdas? —preguntó Devan, manteniendo una distancia peligrosamente cercana.
Alexa abrió los ojos de inmediato. Frunció ligeramente los labios al darse cuenta de que Devan no tenía intención de besarla, como ella había imaginado.
Sus mejillas se tiñeron de rojo. Aun