Capítulo 153 – Más difícil de lo que imaginaba
Alexander
Evelyn y yo bajamos de la mano y, en cuestión de minutos, ya estábamos en la sala. Mis ojos recorrieron el lugar; todos estaban allí... menos él.
—¿Dónde está Anderson? —Mi voz atravesó el bullicio al instante.
—Buenos días para ti también. —Jackson respondió con su tono burlón de siempre.
Le lancé una mirada... Y, por supuesto, a cambio recibí una sonrisa todavía más insolente.
—Él no desayuna con nosotros. —respondió Benjamin—. Amelia p