Capítulo 114 – Amenaza en el Paraíso
Alexander
Mierda.
El sonido vino desde dentro de la casa.
Seco, fuerte. No era una copa rompiéndose ni cualquier ruido de fiesta.
Era un disparo.
Y justo después... gritos. Corridas.
Personas empujándose, tacones golpeando el mármol, copas estallando contra el suelo.
Llevé la mano directamente al arma bajo el saco. Evelyn, por instinto, hizo lo mismo, y la forma en que aferró la Glock oculta en su muslo me llenó de un orgullo silencioso.
—Evelyn, Jordan, Ros