POV de Alessia
El reposo en cama sonaba relajante en teoría.
En realidad, era una guerra psicológica librada enteramente desde almohadas caras.
—Voy a perder la cabeza.
—Eso dijiste ayer.
—Y también lo decía en serio ayer.
Adrian levantó la vista con calma desde su ordenador portátil al pie de nuestra cama.
—Estás siendo dramática.
—No he usado pantalones reales en cuatro días.
—Eso suena ideal.
—Ya no estás calificado para hablarme.
A las treinta y ocho semanas de embarazo