Al día siguiente, voy al trabajo tratando de olvidar lo que pasó con mi jefe. Intenté darle sentido a todo y entender por qué actuó de esa manera, pero seguía en blanco. No pude dormir nada anoche por culpa de él, y espero que hoy no tenga mucho que hacer en el trabajo. Ya me siento cansada, y mi día apenas está comenzando.
Hago una parada en Starbucks para tomar café en mi camino. Me apetece tomar café que no esté hecho por mí. Me uno a la fila cuando entro en la cafetería y espero mi turno. U