Los días pasaban y Hannah se reusaba ver a Max. Estaba muy molesta por la decisión que había tomado sobre Matthew.
“Cómo podría vivir con un asesino”, todos los que aceptaba aquel hecho de crueldad eran igual de culpable que quién fuera condenado, pensaba. En silencio se encargó de utilizar su posición con ayuda de Joel y Jeremy, quienes respondieron a su llamado ignorando por completo su intención.
Después de varios días de preparativos, la ceremonia había llegado. Desde lo alto del castillo