La comida de Selig, es a otro nivel y no puedo parar de comer el guiso de cordero (Cawl). Los chicos están peleando porque los dejé sin porción para repetir. Lo convertiré en mi chef personal, la carne salteada y el guiso saben a gloria. Todos refunfuñan, excepto Selig, está con los codos en la mesa recostado de su puño y me mira gustoso.
—Conviértete en fantasma en lo que comemos —propuso Reuben y da un mordisco de su carne.
—Selig cocinas increíble, el sabor a otro nivel —con la boca llena