Alastahir por vez primera se congeló de tal manera que no fue capaz ni siquiera de abrir la boca y hacer el intento de soltar un balbuceo. ¿Cómo puede su propia madre hacerle algo como eso?
―Yo muero y vivo por esta empresa. ―La miró consternado. ―Desde mis dieciocho años me he hecho cargo y sin importar nada la he llevado a la cumbre de su éxito. ―Gala alzó el mentón. ―¿Crees tú que otra persona puede ser tan buena como yo? ―Gala lo tenía claro, nadie es mejor que su hijo, pero para ganar hay