Furia, eso es lo que sienten Alastahir y Freya por las dos mujeres que se creen con derecho sobre ellos, su hogar y sus cosas. Ambos se sienten como unos rehenes en su propia casa y ya la situación no se tolera.
Freya insiste en buscar una solución que no arrastre a Alastahir y no la hay, pero aun así se mantiene firme en que deberían tener al enemigo cerca hasta que todo acabe, él por supuesto no está de acuerdo y eso trae fuertes discusiones. Ella trata de protegerlo a él y él trata de proteg