Aslan Murabak
Besé a Diana antes de salir de la habitación. Ni siquiera yo había entendido lo que pasó entre nosotros dos, quizá me estoy volviendo loco, me prometí a mí mismo que me mantendría a kilómetros de ella. Y al final estoy aquí acurrucado con ella en el baño de mi avión. Desde aquel día en el club me ha estado excitando como ninguna otra mujer, es como si la necesitara, el calor de su cuerpo, tocar su piel y tenerla para mí solo.
Voy al otro baño que tengo en el avión y me miro en el