Aslan Murabak
Por supuesto que alguien seguiría todos los movimientos de Diana, por su seguridad y por la mía. Cuando firme ese contrato, será mi esposa y ya no podrá hablar con hombres que no sean de mi familia. Si quiero encerrarla en casa y no dejarla ir a ninguna parte, no lo hará. Esta es mi cultura y así es como vivirá en mi país. Aisha, mi hermana, podrá ayudarla. Mi madre, que ya debe de estar planeando la boda más pomposa para Bern y para mí, se sorprenderá de mi elección.
De hecho, el