Mundo ficciónIniciar sesiónPodía sentir las uñas de Darla encajarse sobre su espalda, rasgando su carne mientras era invadida seguidamente por su amante nocturno. Lo disfrutaban, cada vez el ritmo de sus embestidas era más de prisa dentro de ella. Sin dejar tiempo para respirar o hablar. Solo sentir, tocar y amar. Porque después de haberla hecho suya, definitivamente se había dado cuenta que estaba enamorado de Darla y no pensaba dejarla escapar de su lado, a menos que ella así lo quisiera...
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