Llegamos a la clínica, como iba con mi mente ocupada recordando lo que vi ni cuenta de que mi padre enrumbo hacia otro lado no a la casa, subimos sin hablar nada entre nosotros, se abrió el ascensor y salimos para ir al consultorio de mi mamá, inhale y exhale aire, pues, se me venía un gran sermón de la mujer que me trajo al mundo y justo ese día en que no quería escuchar a nadie
Tocó la puerta y nos dio acceso a entrar, fue hasta donde estaba mi mamá y se besaron con pasión como siempre lo hací