Ese día llegué a casa sintiéndome diferente, con una sensación de paz interior al saber que ya no cargaba con un secreto que había sido una gran carga para mí. Ahora ya no tengo que preocuparme, ya que Zared está al tanto de mi embarazo y me brinda su apoyo. No estoy sola en este proceso y estoy ansiosa porque mi madre llegue y compartirle la buena noticia, sé que también se pondrá muy feliz. Ella había estado preocupada y me había insistido en los últimos días que le contara lo que estaba pasa